Si la distopía va a llegar esta película es un ejercicio de resistencia y un manual para
supervivientes al holocausto digital. Gore Verbinsky vuelve al punk con el que empezó
como director de videoclips para Bad Religion, NOFX y L7 para después de ocho años de su
última película, La Cura del Bienestar, entregarnos esta cinta con espíritu y forma
underground de “ciencia no ficción” que funciona como una narrativa de alerta y ejercicio
de despertar colectivo ante la alienación tecnológica.
El reparto es grupal en el que todos los personajes tienen en común que no encajan
emocionalmente en el presente que se nos vende ni encuentran respuestas a su vacío
existencial rodeados de móviles y supuestas “inteligencias” artificiales. El protagonista de
la trama se presenta como un Sex Pistol que escupe al presente después de haber visto
el futuro y al que su tenacidad en salvarnos no le impide ver el caos en el que vivimos.
La trama argumental a ratos funciona como un videojuego lowcost en el que predomina el
objetivo por encima de la forma, destapar el muestrario de los horrores del scroll infinito
que encarcela las mentes del siglo XXI y del futuro que acecha. La fotografía es sucia y
feísta, como un clip de los noventa de una banda punk rock de California y por encima de
todo la película es un puntapié con chupa de cuero a un presente de unos y ceros.
Apaga el móvil, Únete, No mueras.
Es obligatorio empezar con una advertencia sincera: espero que hayas visto el tráiler y sepas exactamente de qué va esta propuesta antes de embarcarte en ella. Si has decidido saltarte los avances y lanzarte a la aventura a ciegas, queda bajo tu propia responsabilidad. Estamos ante un largometraje divisivo que no es para todos los públicos; es una obra peculiar que a un sector de la audiencia le parecerá una película excesivamente rara o difícil de digerir.
Sin embargo, para quienes disfrutan salirse de los márgenes comerciales, encontrarse con esta cinta caótica y divertida es un auténtico regalo. Gran parte de este logro recae sobre los hombros de un soberbio Sam Rockwell, quien encabeza el proyecto con una interpretación magistral. El carisma del actor estadounidense es, sin lugar a dudas, el pilar absoluto que sostiene el peso de la trama y maneja el ritmo frenético de la locura imperante en pantalla.
El tono de la narrativa resultará muy familiar para los amantes del género de la antología satírica. Si te gustó la aclamada serie “Black Mirror”, esta película te va a encantar. La subtrama que desentraña el pasado de sus tres personajes principales está narrada con ese toque cínico y tecnológico tan característico, transportándote directamente a la atmósfera de cualquiera de los mejores capítulos de la serie de Charlie Brooker.
En definitiva, la película es caótica, desvergonzada y, como se suele decir coloquialmente, rara “de cojones”. No busca revolucionar la historia de la ciencia ficción, pero tampoco lo necesita. Su propuesta funciona a la perfección como un gran entretenimiento para disfrutar una tarde o noche en casa con un buen bol de palomitas. Una locura desatada que, si te dejas llevar, te hará pasar un rato estupendo en el sofá.
Dónde ver Buena Suerte, Pásalo Bien, No Mueras
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