La nueva propuesta de acción y artes marciales mixtas (MMA) llega con la promesa de adrenalina y el gran atractivo de contar con un grande de Hollywood en sus filas, pero se queda muy lejos de noquear al espectador.
¿De qué va la película?
La trama nos presenta a un exluchador retirado que se ve obligado a abandonar su tranquila vida actual para regresar a la jaula de combate. Presionado por graves problemas económicos y con la responsabilidad de cuidar a su mujer embarazada, el protagonista debe volver a ponerse los guantes. Aunque el motor inicial es el dinero, todo se complica y la situación escala hasta convertirse en un conflicto puramente familiar, obligándolo a pelear en un combate definitivo para salvar a los suyos.
Un guión predecible y mil veces visto
Nos encontramos ante una típica película de deportes y lucha de MMA donde no se puede esperar absolutamente nada original. El guión es un esquema extremadamente básico que ya hemos visto ejecutado con mucho más acierto en producciones del mismo estilo como Warrior (2011) o la mítica saga de Rocky incluido Creed.
Desde el primer minuto, la película es tan transparente que ya sabes perfectamente por dónde va a ir la trama y cómo se van a ir sucediendo los acontecimientos. El arco del exluchador forzado a regresar por deudas y su mujer embarazada es un cliché andante, y el giro hacia el drama familiar resulta totalmente previsible. No hay espacio para la sorpresa ni para la tensión real.
El único punto que volvía atractiva esta producción era la aparición de Russell Crowe, quien además se involucró como coguionista. Es curioso ver su estado físico actual comparándolo con el de esta película: aquí hace un papel de entrenador mayor, viejo y gordo, al contrario de la nueva película de Los Inmortales (Highlander) donde se está “poniendo cachas” y entrenando duro para preparar su papel. Sin embargo, su sola presencia y empeño no bastan para levantar un barco que se hunde por su propia falta de ideas.
En conclusión, estamos ante una película que no dice nada. Sirve para pasar el rato si buscas coreografías de golpes sin activar el cerebro, pero se olvida en cuanto aparecen los créditos finales.
