Stuart no consigue salvar el universo es un caso curioso porque es y no es varias cosas a la vez. Es original en su concepción, porque hacer una comedia de ciencia ficción viniendo de una sitcom, pero de alguna manera se las apañan para que sea la típica historia de multiverso que se basa en poner a sus personajes en diferentes universos a cada cual más absurdo.
Fundamentalmente tiene dos problemas: el primero es que utiliza demasiado el recurso de coger actores y personajes del material original y hacerlos diferentes en los diferentes universos. Es un recurso fácil del que abusa, y que sería mejor si sólo lo hiciera con secundarios, pero al final busca demasiado atraer a los fans de Bing Bang. El segundo problema es más grave: Stuart no consigue salvar el universo apenas consigue hacerte reir, y esto en una sitcom es un pecado capital. Si consigue ser interesante, a ratos, pero nunca se quita esa esencia de ser un producto de laboratorio. Y el problema es que es un producto poco pensado, la mitad de los multiversos son extremadamente obvios y poco interesantes, con alguna excepción.
Si tiene cosas buenas. Tiene varios momentos en los que no se cortan y sueltan la correa a los pesonajes y las situaciones, espcialmente con Kripke, de largo el mejor personaje de la serie, pero estos momentos son escasos y están rodeados de momentos estándar, y poco eleborados. Entre los secundarios destaca Gary, pero una vez más, es un recursos desaprovechado.
A mitad de la temporada la cosa empieza a hacerse repetitiva, y cuesta un poco llegar al final, pero el cierre de la primera temporada no me ha parecido malo, y la serie podría ser resctaable en una segunda temporada, si consigue encontrar su tono y, sobretodo, empieza a tomar más riesgos.
La serie no es beuna, pero también quiero decir que tampoco es una completa pérdida de tiempo. No te ríes con la serie, pero sí es entretenida, y puede funcionar perfectamente como la típica serie para un día que quieras apagar el cerebro, desconectar, y estar un rato con la comodida de lo esperable. Diría que la verdadera cuestión con Stuart no consigue salvar el universo es que es una oportunidad desaprovechada. Con una idea original y con potencial simplemente han cumplido con el expediente, sin convertirlo en la locura que debería haber sido. También es posible que la culpa sea mía por esperar demasiado de Chuck Lorre, un creador que ha amasado éxito y fortuna con fórmulas básicas pero que funcionan como Big Bang, o Dos Hombres y Medio.
Stuart no consigue salvar el universo
