Lucasfilm ha sacudido la industria del entretenimiento al anunciar que Star Wars: Episodio IV – Una Nueva Esperanza se apoderará nuevamente de la gran pantalla. La gran sorpresa de esta estrategia promocional radica en la edición elegida: las salas exhibirán el metraje original proyectado en los cines en 1977, lo que significa la eliminación total de las controversiales alteraciones por computadora, CGI e inserciones que se le añadieron a la obra con el paso de las décadas.
Esta histórica cita con las salas de cine arrancará a escala global el 19 de febrero de 2027, sirviendo como el eje central de los festejos oficiales por los 50 años del nacimiento de la franquicia.
La preservación de esta joya de la ciencia ficción ha sido motivo de intensos debates durante casi treinta años. En su momento, George Lucas defendió que las variaciones modernas reflejaban de mejor forma su visión artística, dejando las filmaciones de los años setenta fuera del circuito comercial y los formatos domésticos de alta definición. Esta decisión provocó que los coleccionistas tuvieran que depender de antiguas cintas de video o restauraciones clandestinas hechas por la propia comunidad para disfrutar del corte clásico.
Para hacer este acontecimiento aún más llamativo, la distribuidora confirmó que, además de optimizar los elementos visuales y el apartado de audio, la cinta original se adaptará por primera vez a los complejos de exhibición más avanzados. De este modo, la producción tendrá funciones exclusivas en proyectores IMAX de 70 mm y pantallas gigantes digitales aptas para este formato.










